Conducir el Polestar 4 requiere un acto de fe los primeros cinco minutos. Mirar por el retrovisor y ver una pantalla de altísima resolución en lugar de un cristal resulta extraño. Sin embargo, la mejora en aerodinámica y en el espacio para las plazas traseras es innegable.
Polestar 4: El coche sin luna trasera
Un diseño radical que elimina la ventana trasera en favor de cámaras de alta definición. ¿Es el futuro del diseño automotriz?